¿Es usted un profesional con formación universitaria que no puede imaginar nada menos que eso para su hijo? Tal vez hasta haya visualizado al actor famoso o al exitoso cirujano, que gana 300.000 dólares al año. Tal vez metas como éstas estén al alcance de su hijo. Pero incluso si no lo están, no se de por vencido. Ya sea que un niño tenga o no discapacidades de aprendizaje (DA), usted puede definir el éxito de muchas maneras diferentes. Habita por ejemplo en el ámbito de la salud, de las relaciones y del trabajo gratificante.
Redefina el éxito basándose en las fortalezas únicas e intereses de su hijo. Luego, ayúdelo a perseguir esa imagen del éxito. ¿Cómo puede usted hacer esto? Al fomentar los rasgos/las características que conducen al éxito. Las investigaciones demuestran que una de esas características que pueden conducir al éxito, especialmente para aquellos con dificultades de aprendizaje, es la perseverancia, la capacidad de seguir adelante, a pesar de los retos y los retrocesos.
Un modelo de determinación
Observe y aprenda. Como usted bien sabe, su hijo está continuamente haciendo precisamente eso. Y usted es su primer maestro. Así que cuando se trata de perseverancia, ¿cuáles son las lecciones que usted le está enseñando? ¿Se da por vencido después del primer intento de hacer algo nuevo? ¿Es su respuesta instintiva acudir a los demás para que le solucionen sus problemas? Si es así, vuelva a revisar estos hábitos. Si quiere que su niño persevere, usted debe hacer lo mismo. Para parafrasear a Gandhi, "Sea el cambio que quiere ver en su familia."
Sin embargo, también es importante para sus hijos, con o sin discapacidades de aprendizaje, saber que la vida de sus padres no siempre ha sido un lecho de rosas. Jeff Rice, director de una de las escuelas Briarwood Schools en Houston, Texas, que trabajan con estudiantes con discapacidades de aprendizaje y retrasos en el desarrollo, se pone como ejemplo.
"Me daba la cabeza contra la pared en la escuela secundaria por las matemáticas", dice, describiendo por qué, cuando fue a la universidad, tomó una clase de cálculo que se podía pasar/no pasar. Estudió mucho, pero igual no aprobó la clase. Fue sólo después de trabajar individualmente con un profesor y volver a tomar la clase durante el verano que fue capaz de obtener una sólida B+. Compartir experiencias como éstas pueden ayudar a su niño a entender que todo el mundo lucha y todo el mundo necesita prácticar perseverancia.
Éstos son algunos consejos para enseñarle a su hijo cómo persistir.
1. Evalúe la situación. Paul J. Gerber, Ph.D., profesor de Educación Especial y Políticas de las Discapacidades en la Virginia Commonwealth University en Richmond, Virginia, describe la importancia de evaluar cada situación para ver si usted puede adaptarse a ella o hacer que la situación se adapte a usted. Esto, dice, es una "incubadora", un proceso de pensamiento para una buena resolución de problemas. Él lo llama " creatividad aprendida" lo contrario de la indefensión aprendida, donde uno se rinde porque piensa que es propenso al fracaso. (Así que, ¿para qué intentarlo?) Las personas con esa mentalidad, dice, no se adaptan muy bien a la edad adulta o llegan a ser muy dependientes. Pero cuanto más cerca esté de poder dar forma a las situaciones para su mayor provecho, más creativa y exitosa será su manera de abordar el mundo.
Trate de ayudar a su hijo a evaluar las situaciones y desarrollar una mentalidad creativa haciendo preguntas como éstas:
- ¿Qué te falta para que puedas tener éxito en esta situación?
- ¿Qué te haría falta para que puedas realizar esta tarea?
- ¿Hay modificaciones que podrías hacer en tí mismo, o podrías cambiar algo para que esto funcione mejor para ti?
- ¿Qué tipo de apoyo te falta? ¿Dónde podrías encontrarlo?
2. Divida en partes. Una de las mejores maneras de fomentar la perseverancia es dividir los proyectos grandes en pequeñas etapas. Esto los hace más manejables. Enséñele a su hijo a "trozar" un gran proyecto de investigación, mediante la creación de una lista de verificación y poniendo tareas específicas en un calendario. De esta manera, cada paso completado proporciona resultados inmediatos y una sensación de logro. Entonces, así es más fácil seguir adelante.
Rice dice que esta necesidad de dividir las cosas continúa durante toda la secundaria y la universidad. (Y a menudo se puede aplicar en el lugar de trabajo!) "Recomendamos que nuestros alumnos no tomen más de tres clases a la vez en la universidad" dice, refiriéndose a los estudiantes con discapacidades de aprendizaje que tienen dificultades con múltiples cursos. Esto, combinado con saber cómo pedir modificaciones específicas a sus necesidades, puede hacer que los retos de la universidad sean mucho menos intimidantes.




My child is struggling
Now that my child has












