3. Práctique, práctique, práctique. Parte de aprender a ser proactivos es darles a los niños la oportunidad de practicar, especialmente en los años de escuela media, dice Gómez. Tal vez sea durante un proyecto de reciclaje en la comunidad donde los niños pueden poner manos a la obra. Aprender sobre el medio ambiente en el aula es una cosa, pero el concepto se solidifica cuando un niño realmente puede hacer algo al respecto en el mundo "real".
Don Trimmer, Ph.D., director de la Evergreen Elementary School (Escuela Primaria Evergreen) en Diamond Bar, CA, ha trabajado para incorporar habilidades de la vida, incluyendo la proactividad en el programa escolar. "A menudo los niños se enfrentan a grandes tareas y las abandonan", dice. Los padres pueden ayudar a sus hijos a dividir las asignaciones de tareas en partes, y a su vez poner estas partes en un cronograma. "De esta manera, se hace más manejable", dice, "y los niños aprenden a ser más proactivos". Promover la capacidad de organización también puede ayudar con otros aspectos de la proactividad. Por ejemplo, establecer siempre un mismo espacio para hacer la tarea, le permite a su hijo a pasar menos tiempo dando marcha atrás para encontrar la engrampadora y ocuparse en cambio de tareas importantes.
Déle a su niño muchas oportunidades para tomar decisiones. Comience con poco, y aumente hasta desafíos más grandes. Por ejemplo, lleve a su hijo a la comunidad en donde haya posibilidades de aprender cosas nuevas. Puede ser ir a la biblioteca donde puede aprender cómo buscar y seleccionar los libros. O, "siga" a su hija en el metro, y póngala a cargo de determinar cómo llegar de un lugar a otro y de decidir dónde sentarse en el tren. Con cada una de estas experiencias, el niño gana confianza en su capacidad de ser proactivo y tomar buenas decisiones. Estas habilidades luego se transfieren a la escuela y a muchas otras áreas de su vida.
4. Colabore, no se haga cargo. Si siempre entra a resolver los problemas de su hijo, se demorará en aprender a hacer cosas por sí mismo. Esto envía el mensaje de que él no es competente, y sin darse cuenta puede fomentar la dependencia. Haga de la resolución de problemas un esfuerzo de colaboración al principio. "Cuanta más colaboración tenga, más compromiso y motivación obtendrá [de su hijo], y menos pasividad o dependencia", dice Gerber. Con un niño más pequeño que tiende a ser olvidadizo, esto podría significar pedirle que revise su mochila y le diga lo que es importante, en lugar de sacar las cosas y mirar el contenido usted mismo. Luego, gradualmente, tome distancia, para que su hijo aprenda a hacerse cargo.
Uno de los mayores desafíos que tenemos como padres es aprender a soltar amarras, dejar que su hijo cometa errores, dice Rice. Esto es especialmente cierto para los padres de los niños con discapacidades de aprendizaje, y esto puede ser particularmente difícil con los adolescentes que prueban constantemente los límites. La respuesta no es acortar las riendas, sino dejarlos enfrentar las consecuencias naturales y lógicas. "Trate de no “sobrevolar” y ser un padre helicóptero (que siempre está mirando por encima de los hombros). Aunque cuente con la tecnología para enviarle un mensaje de texto a su hijo cada cinco segundos, resista esa urgencia ... déjelo crecer". Esto se vuelve cada vez más importante con estudiantes de secundaria. Darles "espacio" en un ambiente más controlado los prepara mejor para tener éxito.
Ayudar a su hijo a tomar la iniciativa, para asumir la responsabilidad de su vida, puede ser más fácil de decir que de hacer, pero ayuda a recordar que este es un proceso. Su hijo no va a ir de la A a la Z de la noche a la mañana. Al igual que cuando su hijo aprendió el abecedario, recuerde celebrar los pequeños éxitos. Con el tiempo, estos se pueden convertir en grandes éxitos a lo largo de la vida.
Annie Stuart es una escritora y editora independiente, con casi 25 años de experiencia. Se especializa en la salud de los consumidores, la crianza de los hijos, y las discapacidades de aprendizaje, entre otras áreas.
Este artículo es posible gracias a una subvención de la American Legion Child Welfare Foundation.
Esta traducción fue posible gracias al patrocinio de Charles Evans Foundation.




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Now that my child has











