Su hijo con discapacidades de aprendizaje puede beneficiarse ampliamente con la atención personalizada de un tutor calificado. Los tutores, en estrecha colaboración con los padres y maestros, pueden ayudar a los niños de varias maneras: reforzando un tema específico, ayudando con la tarea, sugiriendo mejoras en la manera de organizarse y otras habilidades de estudio, y reforzando la confianza en sí mismo del niño.
La recomendación de que su hijo podría beneficiarse al trabajar con un tutor, a menudo proviene de un maestro, un especialista en aprendizaje o consejero de la escuela. Como padre, sin embargo, usted tiene el más profundo conocimiento de las necesidades de su hijo y puede ver la necesidad de tutoría antes que la escuela.
¿Necesita un tutor mi hijo?
Los niños con discapacidades de aprendizaje (DA) o Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) casi siempre necesitan ayuda extra en la escuela. Un tutor puede ser una valiosa fuente de ayuda. Pregúntese a si mismo:
- ¿Hay un tema en particular o un tipo de tarea que casi siempre le da problemas a mi hijo?
- ¿ Tiene mi hijo dificultades para estudiar eficazmente para las pruebas?
- ¿ Tiene mi hijo problemas con "habilidades ejecutivas" tales como la organización, planificación, o seguir un proyecto hasta su conclusión?
- ¿Se siente mi hijo infeliz o preocupado por la escuela?
- ¿Es completar la tarea una batalla recurrente en mi familia?
- ¿Ha sugerido el maestro de mi hijo (o el consejero, o el especialista en aprendizaje) tutoría para mi hijo?
Si la respuesta a una o más de estas preguntas es sí, investigue la posibilidad de conseguir un tutor para su hijo.
¿Qué tipo de apoyo para el aprendizaje necesita mi hijo?
Los tutores pueden o no tener experiencia especial de trabajo con niños con discapacidades de aprendizaje. Por eso, es probable que necesite contratar a un especialista de aprendizaje o terapeuta educativo. Estos profesionales abordan dificultades de aprendizaje específicas con técnicas de enseñanza especializada. Algunos, pero no todos los especialistas pueden trabajar en el contexto de un tema en particular.
Sin embargo, ya sea que recurra a un especialista o no, un tutor puede ser de ayuda con un tema específico, tareas particulares, y habilidades subyacentes tales como el manejo del tiempo y la organización.
¿Qué clase de tutoría sería mejor?
Hay varias clases de tutoría para elegir. Debe pensar en el costo, conveniencia, y el abordaje del aprendizaje que tenga más probabilidades de ser efectivo para su hijo. Considere sus opciones:
- Clases particulares. Este es el tipo más común de tutoría y quizás, el más deseable, en especial para un niño con discapacidades de aprendizaje. Un tutor, elegido por usted con la ayuda de maestros y otros expertos que saben cómo su niño aprende mejor, trabaja con su hijo una o más veces a la semana. La mayoría de los tutores son estudiantes universitarios o docentes que trabajan a tiempo parcial y ayudan a los estudiantes en temas específicos o con habilidades de estudio y funciones ejecutivas. El tutor tiene en cuenta las necesidades de su hijo y las expectativas de la escuela y la maestra. El tutor puede ir a su casa o a la escuela, o puede preferir trabajar con su hijo en otro lugar.
- Centros de tutores. Se trata de empresas que emplean a tutores con diversos tipos de experiencia. Algunos centros utilizan materiales y métodos estandarizados. Pueden ofrecer pruebas de diagnóstico para ayudar a desarrollar una estrategia de aprendizaje para su niño. Su hijo será asignado a un tutor para una o más clases particulares por semana, generalmente después de la escuela o en la noche. Algunos centros ofrecen clases de tutoría grupal, lo que puede ser menos costoso que la tutoría individual. Sin embargo, usted tendrá que decidir si su hijo va a funcionar mejor en un grupo o en clases individuales.
- Tutoría en línea. Si usted no puede encontrar un tutor cerca de su casa, o si su horario le dificulta asistir a las clases regulares, investigue las empresas que ofrecen tutoría individual en línea. La tutoría en línea le permite a su hijo trabajar con un maestro en tiempo real a través de Internet. La comunicación entre el estudiante y el tutor en línea se realiza normalmente usando auriculares. Las manos del niño están libres para escribir a mano o en un teclado electrónico. Algunos programas en línea ofrecen videoconferencias, para que el niño y el tutor puedan verse e interactuar. La mayoría de los programas ofrecidos por los tutores en línea son en matemáticas y lectura. Dentro de estos programas, su hijo puede desarrollar habilidades más específicas, tales como la geometría o la escritura. Pero para ayudar a su niño con estudios sociales del noveno grado, usted probablemente querrá seguir con clases privadas o en la escuela.
- Programas de tutoría (software). Gran cantidad de programas de tutoría, tales como hojas de cálculo y juegos educativos, son gratis. Algunos programas y seminarios en línea pueden cobrar una suscripción o pago de licencia. Por supuesto, no ofrecen supervisión. Tendrá que controlar el uso de la computadora de su hijo y pedirle a su hijo un cierto compromiso y disciplina. Para los niños que aman las computadoras, esto puede ser una opción atractiva, especialmente en combinación con clases particulares.
Empiece por la escuela
Si su hijo asiste a una escuela de Título I que no ha logrado el Progreso Anual Adecuado (en inglés Adequate Yearly Progress, por sus siglas AYP) por tres años seguidos, él o ella puede ser elegible para recibir tutoría gratuita de acuerdo con las disposiciones de la ley No Child Left Behind o NCLB. Pregúnteles a los administradores de la escuela o el distrito, si esta disposición se aplica a su hijo. Aunque su escuela no esté obligada a proporcionar ayuda adicional, si su hijo ha tenido un mal desempeño en las pruebas obligatorias de lectura y matemáticas de su estado, pregunte acerca de tutoría gratuita o de bajo costo. ¡La participación de los padres es central a la ley NCLB, por lo que no dude en investigar a esto!
Averigüe cómo la escuela de su hijo maneja las peticiones para tutores. Algunas escuelas y distritos tienen listas de tutores, incluyendo las áreas de especialización, antecedentes, y demás. Sin embargo, asegúrese de preguntar si los tutores en la lista han sido entrevistados o evaluados. Algunas escuelas y distritos compilan las listas basándose únicamente en la solicitud de un tutor. Usted querrá referencias y conocerlo personalmente antes de contratar a cualquier tutor potencial, pero sobre todo con alguien que no haya sido evaluado previamente. Su escuela también puede recomendar una agencia de tutoría particular. Muchas escuelas ofrecen también ayuda con los deberes con profesores y ayudantes después de la escuela.
Algunas escuelas, en particular las escuelas y colegios privados que se enfocan en proveer educación para niños con DA, tienen su propio programa de tutoría. Este tipo de escuelas, a petición de un profesor, pueden sugerir que su hijo reciba tutoría. Después de su consentimiento, colocarán a su hijo con el tutor más calificado para ayudarlo. Las escuelas con sus propios programas suelen ofrecer clases durante los períodos libres de un niño, o antes o después de la escuela. A menudo tienen en efecto una ruta de comunicación requerida o sugerida, entre el tutor y el profesor y entre el tutor y los padres.
Es posible que sienta que necesita una comunicación más regular con el tutor de su hijo que la que ofrece la escuela. También es posible que desee conocer al tutor de su hijo y tal vez observar una sesión. Estas son peticiones legítimas. Hable sobre ello con los miembros correspondientes del personal: el coordinador de las tutorías, el maestro de su hijo, tal vez el director u otro administrador. Las escuelas con sus propios programas de tutoría por lo general pueden atender las solicitudes especiales de los padres.
Cómo elegir un tutor usted mismo
La mejor manera de encontrar un buen tutor usted mismo es conseguir recomendaciones de otros padres. Pregúnteles cómo encontraron al tutor, qué tan bien el tutor interactuó con el niño, el éxito que tuvo el tutor en ayudar al niño, y demás. También es bueno buscar recomendaciones de los maestros y otros profesionales de la escuela que conocen a su hijo.
Averigüe si hay bibliotecas y centros comunitarios en su área que ofrezcan tutoría. Utilice el Internet para encontrar agencias privadas de tutoría cercanas a su domicilio. Busque sitios web que ofrezcan directorios de tutores.
Encontrar un tutor para su niño con discapacidades de aprendizaje puede requerir cierto esfuerzo. Hable con un tutor potencial sobre los problemas de aprendizaje de su hijo. Ofrezca sus propias observaciones acerca de cómo su niño aprende mejor. Averigüe si el tutor ha trabajado con niños con problemas similares. Pregúntele al tutor sobre su abordaje al comenzar a trabajar con un niño. ¿Qué hace el tutor para conocer al niño? ¿Cómo se familiariza el tutor con los problemas particulares de un niño? ¿Qué tipo de comunicación suele tener el tutor con los maestros de un niño? ¿Cómo anima el tutor a los niños y les ayuda a sentirse bien consigo mismos y su trabajo? ¿El tutor parece tener sentido del humor?
Una vez que haya encontrado un tutor que parezca adecuado puede ser útil compartir todo o parte de los resultados de las pruebas psicopedagógicas que se le hicieron a su hijo. Si su hijo no ha sido evaluado, o si se siente incómodo al compartir los resultados de esas pruebas, igual puede hablar con el tutor acerca de los problemas de aprendizaje de su hijo. Como padre, el conocimiento que usted tiene de su propio hijo es más profundo que el de cualquier otra persona. Asegúrese de que el tutor sepa lo que es importante.
Incluya al maestro de su niño
Aunque la idea de buscar el apoyo de tutoría sea suya, asegúrese de hablar con el maestro acerca de las necesidades de su hijo. Hable sobre las asignaciones y las habilidades que deben tener prioridad en las sesiones. Pídale a la maestra que colabore con el tutor y que se comunique regularmente con usted. Averigüe si hay algún libro o material que el maestro le pueda dar para que use el tutor.
No dude en pedirle a los maestros que le den al tutor ejemplos del trabajo o pruebas de su hijo. Esta es una excelente manera de que el tutor tenga una idea de las dificultades de su hijo. También es muy útil para el tutor y el maestro comunicarse acerca de las fortalezas y debilidades de su hijo. El tutor tiene que entender las expectativas del maestro, al igual que usted y su hijo. Mantenga al tutor informado sobre cualquier comentario que usted reciba de los maestros sobre el trabajo de su hijo.
Es muy útil si su hijo y el tutor, en comunicación con usted y el maestro de su hijo, establecen varias metas alcanzables a corto plazo. Por ejemplo: mantener una agenda actualizada, establecer y cumplir metas intermedias para un proyecto más grande, anotar o tomar notas acerca de un libro, o revisar un documento antes de entregarlo.
Incluya a su hijo
Al igual que con cualquier otro cambio que desea hacer en la vida de su hijo, obtener su interés es crucial. Tal vez su hijo no esté encantado con la idea de trabajar con un tutor, pero el proceso será mucho más fácil si usted habla de ello con antelación. Explique sus razones (y las razones del maestro) para pensar que su hijo se beneficiaría de la tutoría. Discuta el propósito de la tutoría y las maneras en que espera que un tutor ayude a su hijo.
Si va a contratar un tutor particular usted mismo, asegúrese de que su niño y el tutor potencial se conozcan y hablen durante la entrevista. Involucre a su hijo en el proceso de selección. Observe cómo su hijo y el tutor interactúan cuando se conocen. ¿Le parece una persona que va a trabajar bien con su hijo?
Es crucial que el niño y el tutor desarrollen una relación productiva, de respeto mutuo. Este tipo de relación requiere tiempo, pero la química esencial entre el niño y el tutor tiene que ser la correcta.
Temas a considerar
Al momento de seleccionar un tutor usted mismo, tendrá que considerar diversas cuestiones que son particularmente importantes para usted y su familia. Por ejemplo:
- Logística. ¿Vendrá el tutor a su casa o a su escuela, o será necesario llevar a su hijo a la casa del tutor, una biblioteca, lugar de reunión, o a un centro de tutores? Es más fácil cuando el tutor viene a su casa o a la escuela. Pero si usted puede proporcionar el transporte, considere si un cambio de escenario puede ayudar a su hijo a concentrarse.
¿Cuánto durarán las sesiones? ¿Cuántos días por semana? ¿Cuál es la política del tutor acerca de cancelar sesiones? - Comunicación. ¿Se compromete el tutor a estar en comunicación regular con usted y el maestro de su hijo, o se espera que usted y el maestro se pongan en comunicación con el tutor? ¿Está disponible el tutor para hablar con usted por teléfono o por correo electrónico? Si es necesario, ¿el tutor puede asistir a las reuniones escolares y conferencias de PEI? (Para cualquiera de los servicios más allá de la sesión de tutoría, pregunte acerca de cargos adicionales.)
- Los costos.Puede que tenga que comparar precios para encontrar un tutor adecuado o una agencia de tutoría con un precio por hora aceptable. Pregunte sobre costos adicionales, como para los materiales. Averigüe si usted tiene que pagar al final de cada sesión, o si el tutor o la agencia pueden enviarle la factura después de la sesión. Averigüe si el tutor o la academia cobran por las sesiones canceladas con poca antelación.
- Flexibilidad¿Está de acuerdo el tutor con el cambio ocasional del día, del horario o duración de la sesión, y con la adición o sustracción de sesiones? Puede haber ocasiones, como antes de los exámenes o cuando se asignan proyectos grandes, en que usted quiera que su hijo tenga más clases de tutoría que lo habitual. En otras ocasiones, es posible que desee reducir el número de sesiones.
Hable regularmente con su hijo
Mantenga el diálogo abierto después de que su hijo comience a trabajar con un tutor. Hable sobre cualquier conflicto o dificultad, pregúntele acerca de lo que ha sido divertido y útil acerca de las sesiones. No pierda la calma si su hijo se queja del tiempo y el trabajo extra que conlleva la tutoría. Monitoree la relación del niño con el tutor, pero tenga en cuenta que el desarrollo de esa relación tomará tiempo. La buena disposición de su hijo para continuar con la tutoría probablemente aumentará a medida que él o ella vea mejoras o sienta menos ansiedad acerca de la escuela.
Anime a su hijo a que hable, le haga preguntas al tutor, pida ayuda específica, haga sugerencias acerca de cómo las sesiones de tutoría se pueden mejorar, y diga cómo van las cosas.
Deje en claro que espera que su hijo a coopere con el tutor, pero vigile el progreso de su hijo. Asegúrese de que su niño se sienta cómodo con el tutor.
¿Qué se puede esperar de la tutoría?
El propósito de la tutoría no debe ser únicamente obtener mejores calificaciones. Un tutor debe ayudar a su hijo a mejorar las habilidades y desarrollar formas más efectivas de estudiar y completar los deberes. Un tutor que hace los deberes de su hijo no está ayudando a su hijo a ser un estudiante exitoso.
Decida ser paciente con su niño y el tutor. El progreso de su hijo depende de muchas cosas: el número de sesiones, las estrategias del tutor, la cooperación de su hijo y su estado de ánimo, la ayuda de los maestros, y la ayuda y el apoyo que usted ofrezca como padre. Con suerte, su hijo desarrollará una relación amistosa y de confianza con un adulto sensible, flexible, que puede guiar a su hijo hacia la independencia académica.
Descargue esta práctica hoja de trabajo y úsela cuando entreviste a un tutor potencial.
Bonnie Z. Goldsmith ha trabajado en el campo de la educación a lo largo de su vida profesional. Tiene amplia experiencia como escritora, editora y profesora.
Este artículo es posible gracias a una beca de la Oak Foundation.
Esta traducción fue posible gracias al patrocinio de Charles Evans Foundation.
